by Ruambo
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Prorrogando que es gerundio

Hoy era mi último día en el curro, pero me han dicho que me prorrogan el contrato hasta el dia 5 (por el culo te la hinco).

¡Yupi iupi hey!, esto se traduce en… ¡dinero extra! que vendrá de perlas teniendo en cuenta Londres.

Pescadores de costa

Algo muy curioso es mi relación con el deporte: siempre ha sido escasa y odio el fútbol (y a mucha honra). Aunque no todo fue siempre sedentarismo en estado puro. En mis tiempos jóvenes he llegado hasta a pegar patadas a un balón, pero me he decantado más por las artes marciales. También hice lo mismo que todos: bicicleta, tenis, nadar, lo típico.

Más adelante parece que me fui dirigiendo más hacia deportes y aficiones carentes de gran esfuerzo físico: ajedrez, billar y pesca. Y de la pesca es de lo que quería hablar. He pasado muchas horas con una caña en la mano, pescando siempre desde costa, desde playas y puertos. Las capturas han sido sin embargo muy escasas y sólo me he jalado una (el que se alimente de lo que nada por las aguas de un puerto es un temerario).

El caso es que uno prepara la caña, hace nudos, monta anzuelos, plomos y flotadores, coloca cebos, lanza… todo parece orientado a capturar, pero nada más lejos de la realidad: el placer está en la ceremonia misma y en el relax y conversación al borde del mar. Aunque sí es cierto que puede haber piques “a ver quién pilla más”, lo que se pille o se deje de pillar es lo de menos. Una de las pescas con mayor atractivo es la del calamar: de noche y con luminosos. Muy bonito, pero nunca pillé ninguno. Es una espinita que tengo, me hubiera gustado coger por lo menos uno, aunque me escupiera tinta en la cara.

También es una fuente importante de anécdotas, como aquella vez que estando pescando desde unas rocas se nos acercan los típicos preguntando qué tal (esto de la pesca despierta bastante curiosidad). La diferencia esta vez fue que uno de ellos parecía Chanquete borracho y el otro se descojonaba, probablemente porque también le pegara duro al cartón de vino del Chanquete. El caso es que Chanquete empezó a gritar hacia la playa

“!Somos pescadores de costaaa!”

Ambos personajes se descojonaban. Y debían estar de suerte, porque justo en ese momento pasaba un barco con un fulano en la proa con pose chulesca, momento que Chanquete aprovechó para saludarle con la mano y gritar

“¡Adiós papaaá!”

Y el milagro ocurrió: el fulano, que probablemente no oyera bien pero vio el saludo… ¡respondió al saludo con la mano! Chanquete ya en racha y presa de la euforia le propinó un vigoroso corte de mangas gritando

“¡Jalipollas!”

Así tal cual, “jalipollas” en lugar de “gilipollas”. El del barco se lo perdió o hizo que no miraba, pero ahora éramos ya cuatro los que nos descojonábamos vivos.

Mardito cupone

Qué rabia da reunir unos cupones del periódico para ahorrar cuatro duros en un electrodoméstico, que gastes además un SMS de 1,20 € más IVA para reservarlo y te digan hora para recogerlo en la tienda que indicaste y luego vayas y te digan que no les kedan y que vuelvas mañana. Eso no es lo que entiendo por reservar.

Envío mail quejándome y, oh sorpresa, casi se bajan los pantalones. Me quejé por la falsa reserva y añadí que borraran mis datos de su fichero (¿aún encima me van a mandar spam al movil? pues no). Entre excusas varias piden disculpas por las molestias y afirman que seré borrado.

Pero los dos viajes a la tienda con sus pagos de parking correspondientes no me los quita nadie… Grrr…

PD: Últimamente puede que esté un poco quisquilloso… 

Egoísmo geriátrico

Recordad esto para un futuro.

No seais egoístas, pensad en los demás. Cuando os hagais mayores, no sólo tus hijos y nietos tienen que pensar en ti: tú también tienes que pensar en ellos.

Puede que llegue un momento al final de tu vida en el que necesites su ayuda irremediablemente, pero mientras tanto, y en la medida de lo posible, déjales vivir su vida. Sí, tienen una vida y no se reduce a servirte. Puede que les hayas parido pero eso no es un contrato de esclavitud, ellos también tendrán sus hijos. Te ayudarán siempre que lo necesites, eso sí te lo deben, pero intenta valerte por ti mismo y no abuses. Si haces las cosas mal, será demasiado tarde para solucionarlo, y tus hijos habrán vivido sin vivir, atados a ti.

La puta tarjeta (XI): Desenlace

(Anteriores entregas: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X)

Jueves 19

Recibo una llamada del banco. Tienen la guía. Quedamos en que la enviarían por valija a mi oficina más cercana y que estaría allí al día siguiente por la mañana. Prefería a casa, pero por correo ordinario tardaría otra semana…

Viernes 20

Mi último día de curro. Me es imposible ir a por la guía pero mando a otra persona. Dicen que no la tienen. A estas alturas ya ni me sorprende.

Lunes 23

Otra visita al banco. Dicen que no la tienen. Llaman a otra oficina en la misma calle por si se equivocaran de oficina. Tampoco. Me dan el teléfono de la oficina que supuestamente la mandó (aún encima tengo que llamar yo).

Lo dicho, llamo. No saben qué pasó, ni idea. Supuestamente la llevó en mano un empleado y la metió en el buzón. Pero como este día no fue trabajar, quedan de llamarle y preguntarle y luego llamarme a mi al mediodía. Les digo que mejor por la tarde (tenía cita previa para pasar la ITV a las 13:15).

Ni puto caso: me llaman varias veces cuando estoy en la ITV. No les cojo.

Llaman por la tarde. Confirmado: la dejó en el buzón de la oficina correcta. Se confirma por lo tanto también que la incompetencia no sólo se remite a una oficina sino que está muy extendida. Llamaron y les dijeron que la tenía una tal Cruz. Cruz es la que tengo yo con esta gente.

Martes 24

Otra visita al banco. ¡Me dan la guía al fin!. Todo listo. Conseguido tras aproximadamente 1 mes, unas 9 visitas al banco, varias quejas y emails y varias llamadas telefónicas por ambas partes. Aleluya. Si ya decía yo que es mejor meter el dinero debajo del colchón o en el cajón de los calcetines…


(THE END)

La puta tarjeta (X): Sin noticias de Guiarb

(Anteriores entregas: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX)

Miércoles 18

09:00 - El día se avecina despejado. 17 ºC. Viento leve del suroeste. Marejadilla. Humedad relativa 70%. Sin noticias de la guía.

13:00 - Al día siguiente de las quejas (ese diálogo de besugos del que no se sacó nada en limpio), sigo sin noticias y por supuesto sin la guía. Tengo una llamada perdida de un número desconocido que no es el de la oficina del banco, aunque puede que fueran ellos.

15:00 - Sin noticias de la guía.

16:30 - Envío otro mensaje al banco, esta vez preguntando si en la oficina a la que fui tienen e-mail. 

17:00 - Sin noticias de la guía. 

17:22 - Volvieron a llamar, era del banco (¿esta gente trabaja por las tardes?) pero sobre un tema totalmente diferente, sobre el servicio de alertas a móvil, nada que ver.

17:26 - Sin noticias de la guía. 

17:30 - Recibo contestación al mensaje que envié a las 16:30, pero como siempre, como si no la recibiera. Contestan rápido pero no dicen nada. Que llame a la oficina y pregunte si tienen mail (¿esta gente no usa el mail para comunicarse?).

20:00 - Sin noticias de la guía.

22:22 - Leo un mail de una tal Adelina en respuesta a uno que enviara al CMIJ: me contestan amablemente que la guía me la deberían haber dado en el banco, que si no me la dan que llame a un teléfono. A pesar de estar la dirección a nombre de Adelina, firma como Puri.

22:24 - Me viene a la mente una canción: "Si Adelita se fuera con otro, la seguiría por tierra y por maaaar…, si por mar en un buque de guerra, si por tierra en un tren militar".

23:12 - Sin noticias de la guía.

23:58 - Dientes. Pijama. Me acuesto sin noticias de la guía. 

(Continuará…)

Nota: Sin noticias de Gurb es un genial libro del genial Eduardo Mendoza con el que os descojonaréis. Salvando las distancias, este post sigue un poco el estilo narrativo del libro. Resumen argumental: Dos extraterrestres llegan a Barcelona, uno de ellos (Gurb) adopta la forma física de Marta Sánchez y se pira; el otro, que queda sin noticias de Gurb, nos narra todo en plan diario.