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Jueves 19
Recibo una llamada del banco. Tienen la guía. Quedamos en que la enviarían por valija a mi oficina más cercana y que estaría allí al día siguiente por la mañana. Prefería a casa, pero por correo ordinario tardaría otra semana…
Viernes 20
Mi último día de curro. Me es imposible ir a por la guía pero mando a otra persona. Dicen que no la tienen. A estas alturas ya ni me sorprende.
Lunes 23
Otra visita al banco. Dicen que no la tienen. Llaman a otra oficina en la misma calle por si se equivocaran de oficina. Tampoco. Me dan el teléfono de la oficina que supuestamente la mandó (aún encima tengo que llamar yo).
Lo dicho, llamo. No saben qué pasó, ni idea. Supuestamente la llevó en mano un empleado y la metió en el buzón. Pero como este día no fue trabajar, quedan de llamarle y preguntarle y luego llamarme a mi al mediodía. Les digo que mejor por la tarde (tenía cita previa para pasar la ITV a las 13:15).
Ni puto caso: me llaman varias veces cuando estoy en la ITV. No les cojo.
Llaman por la tarde. Confirmado: la dejó en el buzón de la oficina correcta. Se confirma por lo tanto también que la incompetencia no sólo se remite a una oficina sino que está muy extendida. Llamaron y les dijeron que la tenía una tal Cruz. Cruz es la que tengo yo con esta gente.
Martes 24
Otra visita al banco. ¡Me dan la guía al fin!. Todo listo. Conseguido tras aproximadamente 1 mes, unas 9 visitas al banco, varias quejas y emails y varias llamadas telefónicas por ambas partes. Aleluya. Si ya decía yo que es mejor meter el dinero debajo del colchón o en el cajón de los calcetines…
(THE END)