La puta tarjeta (VIII): Besugos
(Anteriores entregas: I, II, III, IV, V, VI, VII)
La respuesta, si se le puede llamar así, decía que se habían puesto en contacto con la oficina en la que pedí la tarjeta (que como dije antes no la nombré, pero lo hicieron de igual forma), que le reenviaron mi queja y que ellos se pondrían en contacto conmigo. Resumiendo: escurrimos el bulto. Y como dijo, si no me equivoco, Castelao: "mexan por un e hai que dicir que chove".
Por lo tanto, volví a escribir y les dije que eso no era una respuesta, que pedía información y que con la oficina ya me podía haber puesto en contacto yo directamente.
Debido a este segundo mensaje mío, su reacción fue dejar la vagancia un poco a un lado para esta vez contestarme ya con unas 14 líneas, que comparadas con las 2 líneas de la respuesta anterior ya es todo un avance. ¿Qué pensaban, que iba a dejarlo pasar? Pues no. Y seguiré sin hacerlo.
Pero (siempre hay un pero en esta historia), 14 líneas de paja. Paja inútil consistente en una especie de copy-paste de las líneas generales de para qué sirve la tarjeta y un par de links: uno a una página de la web del banco donde se nombra la tarjeta (fue lo que me valió en su día, hace muchos meses, para saber que existía), y otro a una página de rix.org donde se habla de la Máis. Además, se añade al final: "la oficina se pondrá en contacto con usted para avisarle de que tiene a su disposición un folleto informativo con las ventajas de la tarjeta Máis".
Ante esta respuesta tres cosas:
- ¿Soluciona algo? No.
- El folleto lo quiero ya, no que me repitan que existe.
- Al ver el link de rix.org volví a probar a entrar y esta vez cargó (¿casualidad?) y lo que me encontré más bien me dio la risa…
PD: El libro de la foto sería interesante buscarlo, es un recopilatorio de los "Dialogos para besugos" que aparecían hace muchos años en tebeos de la editorial Bruguera y con los que yo me descojonaba.