La puta tarjeta (II): Empieza el calvario
(Anteriores entregas: I)
Comienzan los trámites.
Aproximadamente una semana antes de mi vigésimo sexto cumpleaños (21 de marzo) acudo al banco para anular la anterior tarjeta. En este punto tengo que destacar, y debeis recordarlo para más adelante, que una visita al banco me supone levantarme media hora antes (a las 6:30) e ir a una oficina de pueblo de camino al trabajo, y aún así tener muchas posibilidades de llegar tarde al mismo. Esta primera visita transcurre sin problemas.
Estoy unas semanas sin tarjeta con la incomodidad que supone pagar gasolina (gasto mucha) y autopistas en efectivo y sin poder retirar dinero a no ser que sea yendo en persona o por el bendito sistema Hal Cash, cuyo descubrimiento fue lo único positivo de todo esto.
Semanas antes de Semana Santa y ya sin ser joven oficialmente, hecho un anciano prematuro con mis 26 añotes cumplidos y alguna cana extra, hago una segunda visita al banco para pedir la Máis. Y aquí empiezan los problemas y la incompetencia…
